Renovemos nuestro fervor antimperialista - Noticias

Feed RSS de la categoría

A 7 años de aquella gesta, deberíamos interpelarnos acerca de cuál hubiese sido la situación en nuestros países de haberse aprobado aquel plan de entrega y sumisión.

Por Mario Alderete

Acaba de cumplirse un nuevo aniversario de la derrota de uno de los planes de dominación más avanzados ideado por el imperialismo norteamericano a favor de los intereses monopólicos internacionales, y por lo tanto, en detrimento de los pueblos, sus economías, sus riquezas naturales, su desarrollo independiente y en suma, el avasallamiento de las soberanías nacionales: Tal, lo que significaba el ALCA, es decir, la alianza para el libre comercio de las Américas, bajo la tutela yanqui, por supuesto.

Todos los pueblos de nuestra América se levantaron en contra. Las movilizaciones, proclamas, concentraciones de repudio recorrieron el Continente. Centrales sindicales, movimientos sociales, territoriales, estudiantiles, Partidos Políticos populares manifestaron expresamente su voluntad de resistir el intento del gran capital concentrado y globalizado. Pero, a la par, se había conformado un nuevo escenario en América Latina: las fuerzas del pueblo, la base social mas vulnerable a los despojos, contaba a su favor con nuevos gobiernos que intentaban, en aras de la defensa de sus respectivos países, terminar con el llamado “Consenso de Washington” poniendo punto final a una larga década de imposiciones y estragos neoliberales.

A pesar de la furia de George Bush, a la sazón Presidente de los EE.UU. y representante de la derecha internacional defensora e impulsora de los designios previstos en el ALCA y de la de Vicente Fox, Presidente de México, títere de las multinacionales a las cuales ya se había entregado en virtud de los compromisos contraídos con el imperio a través del convenio conocido como NAFTA, según su siglas en inglés.

Fue un histórico 5 de noviembre de 2005 en Mar del Plata donde los Presidentes consustanciados con sus respectivos pueblos, como Chávez, Correa, Evo Morales, Tabaré Vázquez , Lula Da Silva, Ortega y Néstor Kirchner, entre otros, votaron el rechazo al Alca y sepultaron ese crudo intento del capitalismo. En ese sentido es digno destacar el rol desempeñado por Néstor Kirchner, no solo por su calidad de anfitrión, sino por su destacada intervención condenatoria del proyecto y de sus beneficiarios. Sin duda, todos los pasos de esos presidentes tuvieron un inspiración anticipatoria, que fueron las posiciones sustentadas desde sus orígenes por el Comandante Fidel Castro, tal como fue reconocido públicamente por el Comandante Hugo Chávez en el multitudinario acto convocado al finalizar el evento presidencial.

Hoy, a 7 años de aquella gesta, echando una mirada al mundo actual sumido en la crisis general mas profunda que afecta al sistema capitalista y a sus economías centrales, deberíamos interpelarnos acerca de cual hubiese sido la situación en nuestros países de haberse aprobado aquel plan de entrega y sumisión.

El capitalismo no puede ofrecer ya absolutamente nada que vaya a favor de los pueblos. Es una organización con un régimen de dominio cuya crisis amenaza hoy a la humanidad. Por eso la caracterizamos como crisis civilizatoria. Se trata de un sistema senil, pero no por ello menos peligroso, sino veamos lo que ocurre en Medio Oriente, la brutal y despiadada política que en común con el Estado de Israel y la OTAN lleva a cabo en contra de los pueblos árabes, tanto en Asia como en África. La sangrienta guerra en Irak y Afganistán, la agresión actual a Siria, a la población Saharaui y así de seguido.

Y en cuanto a nuestra América, el imperio luego de la derrota del ALCA no ha permanecido inmóvil. Por el contrario, continuo persiguiendo los objetivos contenidos en el ALCA por medio de los tratados de libre comercio (TLC) con carácter bilateral, Y en ese aspecto ha contado a su favor con los gobiernos derechistas de Piñera en Chile, de Santos en Colombia y en su momento con Alan García de Perú, por nombrar solamente a los de América del Sur.

Sus planes no se detienen solo en procura de adueñarse de los frutos del comercio internacional y de los bienes naturales y reservas estratégicas a través de convenios, sino que, cuando encuentra escollos, no vacila en recurrir a una novedosa modalidad de golpes de Estado, tal como ocurrió en Honduras y Paraguay.

Simultáneamente avanza en la instalación de bases militares, hoy en día diseminadas por toda nuestra América y por supuesto también en Argentina, donde por medio de la OTAN que procede conforme a los intereses supremos del imperio, tienen instalada la base en las Malvinas. Por si fuera poco, despliegan las naves de la Cuarta Flota de EE.UU. por los océanos y mares de nuestro Continente.

La cuestión es que no solo operan desde afuera de nuestras fronteras, sino que tienen a su servicio a todas las derechas vernáculas, dominan a los medios monopólicos comunicacionales, quienes tratan de manipular la subjetividad de las masas y modelar a su antojo el llamado “sentido común” deformando la realidad. No otra es la razón por la cual, en nuestro país, resisten tanto estos sectores la aplicación de la Ley de Medios.

Y por supuesto también juegan a su favor algunos sectores que, confundidos o guiados por una suerte de oportunismo de seudo-izquierda, o quizá basándose en reclamos justos con despliegue de estrategia equivocada, confunden al enemigo principal atentando con ello a la aplicación de una política amplia de acumulación frentista que permita derrotar a ese enemigo, pero también para asegurar que los reclamos populares sean satisfechos y garantizar, con la acción organizada, que las políticas del gobierno vayan en la dirección de avance verdadero.

La derrota del ALCA hace 7 años demostró que la fuerza del pueblo es capaz de derrotar los planes de un enemigo tan poderoso cuyos tentáculos se expanden por todo el universo. Renovemos esa confianza marchando con toda nuestra capacidad movilizadora hacia el Encuentro convocado para el 10 de noviembre en Mar del Plata. Todo ello como parte de la intensificación de nuestros esfuerzos con vistas a construir desde Nuevo Encuentro y como integrantes de Unidos y Organizados el poder popular necesario para profundizar este proceso, evitar las vacilaciones, impedir retrocesos como ocurrió recientemente con la sanción de las reformas a la Ley de las ART y abrir el camino hacia un futuro de carácter post-capitalista, es decir, el socialismo, en correspondencia con las condiciones reinantes en nuestra Patria y en el mundo actual.

Publicada el 09/11/2012
Imprimir Recomendar
Federación Sindical Mundial, América
ALBA - Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América
Encuentro Sindical Nuestra América
Portal realizado con herramientas de Software Libre bajo licencia GPL